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martes, 29 de julio de 2014

EL VIDEO DE LA III ESPIRAL







NOS


Nos llevaron a la era.
Nos cubrieron de poesía.
Nos hicimos parte de la ruina de aquel lugar sagrado.
La realizadora se enamoró de un campo de brécoles.
La comisaria cosechó conchas marinas.
La lluvia nos regaló dos arcoiris.
Nos abrazamos a una noche sin luna.
Nos tendimos bajo las estrellas.
Hubo quien se aventuró desnudo en las calmas aguas del mediterráneo.
Hubo quien hizo realidad algún sueño.
Pero eso fue más tarde
Casi un año después
Mientras la espiral seguía girando hasta el infinito.



jueves, 7 de julio de 2011

OCTAVO POEMA




Casa donde habito es baldía,
vértigo inútil del tiempo.
Palabras, cuerpo, piel, y sin embargo
qué conozco de ti,
sino la sombra desleal de tu propósito,
la presencia imprecisa de tu alma,
entre mis dedos,
las ventanas cerradas de unos labios,
sus silencios.

Acaso esos sueños carcomidos de nostalgia
que acaban en nada, y a la nada aspiran;
el hosco crujir de habitaciones cerradas
en cada tramo de ti.

Tu casa, tu tiempo,
el universo que dejas impreciso tras tu paso,
la isla que desvirtúan los años
en la memoria,
o, acaso, el lugar que ocupas
después de tu Odisea.

Tu casa, tu tiempo
tan lejano, tan distante,
aquella donde moran las palabras
que saben a sal y a olas
de otoño sobre la arena.
Llámala isla, amor, Ítaca o sueño,
nómbrala de dudas o certezas.
Será tu tiempo, será tu casa.


Carmen Rivero

martes, 5 de julio de 2011

SEXTO POEMA

HECHIZO


Cosquilleo de horizonte y olas encendidas
coreando el único estribillo
que encanta las aguas.

Nos meceremos
en su marea escurridiza
podremos columpiarnos,
caminar sobre sus crestas
llenar los pechos de azules serpentinas
cubrir nuestros cabellos de plata:

Un mar como destino y recompensa
nos aguarda.

Y aunque la vida embistiera
y a trombos empujara la corriente,
el mar recompondrá nuestro esqueleto
prestando a las pupilas
el brillo renovado de sus aguas.


Charo Blanco

jueves, 30 de junio de 2011

PRIMER POEMA







DE LA UVA

MALVASÍA en la extrañeza del cuerpo
enternecida por la cercanía de tu pelo
maresía, nueva como del cobre,
alimentada por el magma remoto.
Savia de oscuridad iluminada,
rezumo al fin en la tierra roja,
en la tierra baja haciendo recuento.

Mi amor ha vuelto para quedarse
despierto al sol de amianto
bajando desde su rayana figura,
eres tú acaso el que araña la escalera estelar.

Te miro, me miras,
tu deseo encogido
rodeado por la piel del viento.

Soy la uva, me miras te miro,
ungida por el salitre de lágrimas marinas,
alegre, tórrida en el andén de las manos.
Me tienes, me pruebas hasta la última gota,
me preguntas de qué estoy hecha,
soy la uva, tuya, un instante,
inundando el vacío de tu BOCA.


Montserrat Fillol